27 abril 2008

Triangulo de Amor Bizarro, himno de la bala

Sonic Wave Magazine
El debut discográfico homónimo de Triangulo de Amor Bizarro contiene diez explosiones sónicas dónde descargan todo su potencial sísmico. Apisonadora de megatones imparable, cargada de caramelos envenados. Guitarras saturadas, agresivas e hipnóticas; loops y descargas de noise que componen este decálogo de metralla desbocada, cantada en castellano, que no dejará indiferente a nadie. Directos rápidos, correosos y pegada inmediata puede ser tu epitafio. Vienen con fuerza, mucha fuerza. ¿Podrás seguirles el paso?. Rodrigo Caamaño responde.

¿Cómo un albaceteño acaba en una banda gallega como TAB?
Fugado de su pueblo quizás, llevaba poco tiempo, unos diez años, buscando refugio en A Coruña y lo aceptamos como un forajido más.

Esta es la razón por la cual Joaquín Pascual (Surfin Bichos, Mercromina) colabora en el disco?
No, a Joaquín le dimos tanto la paliza para que tocase algo que no le quedó más remedio que aceptar.

Siempre que se habla de TAB se relaciona con grupos como New Order, Jesus and Mary Chain o My Bloody Valentine. ¿Con qué grupo no os gusta que os relacionen?
Pues con nada de la nueva ola esta del Brit pop, gracias a dios está pasando ya el temporal...esperemos.

¿Donde os inspiráis para obtener las letras de las canciones?
La vida en general es suficiente inspiración.


Es cierto que el disco fue grabado en casa de vuestra abuela en jornadas maratonianos
Si, en su pueblo natal, Egipto. Tiene allí una casa abandonado y aprovechando la ocasión, para allí nos fuimos. También contribuyó el hecho de que ningún estudio nos quiso alojar por un precio módico.

¿Llevar navaja siempre es conveniente? Pues...Si!!!!!

¿Lo malo del gobierno es que gobierna?
A ver, no es que seamos anarquistas ni nada de eso, bueno, un poco si que hay, pero es que básicamente la política es un rollo. Deberían convertirla en algo un poco más retransmitible, le falta, no se, ritmo.

¿El mejor sitio para descansar es la universidad?
Es uno de esos sitios que te llevan a la dispersión, a hacer mosaicos a boli en folios reciclados, aprender a mover las piezas del ajedrez, iniciarte en rituales sociales como el baile o beber hasta caer de culo...

Parece ser que vuestros conciertos comienzan con exabruptos tales como "Hola, somos TAB y nos gustan que nos metan el dedo por el culo"
Eso es totalmente incierto. Le partiría las piernas al que insinuase que blasfemias como esa salen de nuestras bocas. Somos unos caballeros.

20 abril 2008

The Hives. La Riviera, Madrid


“No hay silencio en un concierto de The Hives” repitió hasta tres veces Pelle Almqvist, vocalista de The Hives, durante toda su actuación. Razón no le faltaba. Presentaban su irregular nuevo álbum, “The Black & White Album”, por ello gran parte del repertorio estuvo dedicado a sus canciones – “Hey little word”, “Try it again” o “Tick, tick, boom” con la que se despidieron- no olvidándose de su anterior “Tyrannosaurus Hives” y levantando las mayores pasiones, enervando enfervorecidamente a los asistentes, con los temas pertenecientes al pletórico “Veni Vidi Vicious”, como fue el caso de los elogiados “Main Offender” y “Hate to say I told you so”. Ochenta minutos enérgicos, sin fisuras y con mucho poso mainstream. El público se emborracho y divirtió de cada una de sus canciones y los más jóvenes, desconocedores de las deflagraciones de los suecos, sufrieron las consecuencias de su incendiario directo, saliendo muchos de ellos exhaustos desde las primeras filas tras los primeros temas. Abrieron los enmascarados de Henry Fiat Open Store, paisanos de los Hives, apegados al punk ochentero y hardcore primerizo de escaso minutaje y rápida absorción.

Fotografía: Rafa García-Moreno

12 abril 2008

The Dwarves. Gruta 77, Madrid


The Dwarves han sabido explotar a la perfección y beneficio propios los manidos tópicos del rock. Se han encargado de parodiarlos, construyendo una imagen de chicos malos que hoy perdura. Sus directos son su principal baluarte, extenuante comunión con su público. Blag Dalia agita a las masas mientras Hewhocannotbenamed les provoca; letras repletas de sexo, alusiones al consumo de drogas y situaciones surrealistas junto a su música directa y contúndete, hacen el resto. En Madrid no fue distinto. Muchos años han pasado desde su última visita. Algo más de cuarenta minutos les basto para poner el Gruta 77 patas arriba. Sin concesiones, treguas, ni descansos entre canción y canción. Un concierto en el que revisaron todas sus facetas, desde la hardcore y punk rock hasta la más melódica y techno, como es el caso de “Over you”. Examinaron gran parte de su longeva discografía a un ritmo vertiginoso y acelerado. No faltaron escupitajos recíprocos entre concurrencia y su guitarrista enmascarado, la incitación a los pogos salvajes y al descontrol por parte de la banda. Entretenidos y solventes. Al final de su actuación, disparidad de opiniones.

Fotografía: Rafa García-Moreno