01 abril 2007

El Inquilino Comunista


Entrevista Inedita
Autor: Rafa García-Moreno

Donde todo el mundo leía punto y final, ellos se desmarcan con un punto y seguido. Tras dos lustros en silencio, los getxotarras retornan al ruedo musical. A principios de noviembre del pasado año se dejaban ver acompañando a Devendra Banhart en su gira española, festejando el quince aniversario de la distribuidora Everlasting. Por esas mismas fechas se ponía en circulación “Dogbox”, triple CD que recopila la discografía completa de la banda, tanto sus álbumes “El Inquilino Comunista” (1993), “Bluff” (1995) y “Discasto” (1995), como un puñado de singles difíciles de encontrar. Recientemente se dejaron ver en la fiesta homenaje a Kike Turmix celebrada en Bergara. Está claro que la remanente musical que conservaban puede volver a dar sus frutos, solo basta que los abanderados del denominado “Getxo sound” y punta de lanza de lo que se conoció, allá en los noventas, como “noise pop” decidan fraguar nuevas ristras de canciones, o en su defecto, marchar definitivamente a taxidermia. Poder saciar nuestra curiosidad sobre esta y otras cuestiones no fue fácil, ya que romper el bloqueo mediático al que Unai Fresnedo -quinto inquilino en la sombra y capo de la extinguida discografica Radiation- tiene sometido a la banda no lo ponía fácil. Javier Letamendia responde nuestras preguntas.

Después de diez años fuera de juego sois nuevamente actualidad. Se edita “Dogbox” y os dejáis ver en puntuales actuaciones en directo. ¿Esta vuelta es circunstancial o un regreso en toda regla
En realidad no se trata de un regreso porque nunca nos hemos separado. Lo que pasaba es que no encajaban las cosas y el tiempo ha pasado. Pero nunca hemos dejado de ensayar. Everlasting nos ofreció tocar en su 15 aniversario, nos apeteció la idea y nos comprometimos a ello. Esos dos conciertos fueron un éxito. Luego nos dieron la posibilidad de hacer un recopilatorio y creímos que era buena idea.

¿Qué valoración podrías hacer de los años vividos con el Inquilino Comunista a nivel personal, medios, negocio?
La valoración es altamente positiva. Ver como tus proyectos se hacen realidad, conocer a tus ídolos, tocar con ellos, grabar tus discos, ver como gustan y como después de los años la gente sigue preguntando por el Inquilino es gratificante. Negarlo sería absurdo. Prefiero haber vivido tales experiencias, que pasarme el fin de semana emborrachándome en los mismos lugares.

Tras editar vuestro primer larga duración, RCA os ofreció formar parte de su catalogo. ¿Cuáles fueron las razones para rechazar tal oferta?
Pensamos que se trataba de una mera moda, y si bien es cierto, se ha mantenido más de lo que en un principio pensábamos. Quedan muy pocos grupos de aquella época en activo y viviendo de ello. Los Planetas, Astralian Blonde... ¿alguno más?.

¿Podría entenderse el éxito de la banda sin Radiation?
Unai Fresnedo, responsable de Radiation Records, siempre ha sido el quinto inquilino, así como Inaz Fernández – diseñador de portadas, carteles, vídeos, conductor, roadie, etc.- fue el sexto. Sobra decir que ambos estaban implicados.

Pavement, Breeders, Sonic Youth o Yo la Tengo, fueron algunos de los grupos con los que compartisteis escenario, inclusive amistad. ¿Era más de lo que podíais pedir en su momento o sencillamente fue una experiencia más?
Creo que fue una suerte poder conocerles y compartir algo más que un escenario. Yo creo que es como cuando te rodeas de personas con las que te sientes identificada, porque te une algo importante, como por ejemplo una reunión de expertos en informática; el festival de cine donde se juntan todos los actores, directores, etc; o una convención de nitrocongelación. De todos estos años podría destacar algunos momentos entrañables, como por ejemplo nuestras conversaciones con Thurston Moore, las cenas con Yo la tengo, una foto en la que me abrazo a Dave Growl o llevarme de pinchos por el casco viejo de Bilbao a Pavement.

¿Cómo surgió la idea de actuar por EE.UU?
Con los contactos de Radiation. Unai conoció a Mike Galinsky (bajista de Sleepyhead, fotógrafo y actualmente director de cine) y junto a su esposa, Suki Hawley, fueron quienes nos ayudaron a montarla. Durante esta gira compartimos escenario con grupos como Yo la Tengo, Make Up, Guvner y muchos otros. Espero repetirlo en breve con mi nuevo grupo, Standard.

¿De quíen fue la idea de editar “Dogbox”?
La idea de recopilar todo el material editado por la banda fue de Everlasting. Estos tres CDs recogen todo lo publicado por el Inquilino Comunista, salvo un par de temas que no sonaban muy bien del primer doble single, “Extended Play”. Hemos incluido varios descartes de “Discasto”; versiones que hicimos de los Rolling Stones para un fanzine gallego con tirada limitadísima de 50 o 100 copias; el tema que aportamos a un tributo a Jesus & Mary Chain junto a otras tres bandas, entre la que se encontraban Los Planetas; la versión de Tom Waits para un CD de Navidades Furiosas; y las canciones aparecidas en singles como “Radio CD”, “Test”, “Trash Ep” (publicado por la revista Factory), y “Domestic Lies” con portada pintada a mano; sin olvidarme del acústico realizado en Radio Euskadi.


¿Mantenéis actualmente algún contacto, directo o indirecto, con el mundo de la música?
Ricardo es el guitarrista de Cujo; yo toco la batería con Standard (rock/dance con influencias de Primal Scream, Radio 4, LCD, Franz Ferdinand), ganadores del proyecto demo de Radio 3. Hemos tocado en el F.I.B, Italia, Dublín, en el festival Ebrovisión y en breve vamos a publicar disco con Mushroom Pillow.

¿Qué opinión te merece la escena musical actual de nuestro país?
Que como siempre estamos un poco retrasados respecto a otros países, pero poco a poco estamos aprendiendo a hacer las cosas, consiguiendo por ejemplo una estructura sólida de conciertos. Todavía queda mucho por mejorar. Ahora tenemos un reto importante que es superar las trabas de la bajada en ventas de discos, provocado por la descarga de música de internet.

¿Qué tal se llevaba ser “indie” en zona “rock radical”?
Las cosas cada vez se mezclan más, las culturas, la inmigración, la facilidad para acceder a cosas nuevas, enriquecen en este caso la música, se aumenta el abanico de sensaciones. Vamos que soy uno más.