BAD Magazine #40 Autor: Rafa García-Moreno
En Living Jelly Movies, segundo trabajo discográfico de Bondage, los barceloneses ejercen de alquimistas del sonido trasladándose geográfica y cronológicamente del Nueva York de los setenta al Manchester de los primeros noventas, pasando por el Londres de los ochenta, sin olvidar los retazos musicales mas contemporáneos. Entretejiendo una maraña estilística en la que el pop es la espina dorsal y de la que fluyen apéndices psicodélicos, dance y rock sin complejos.
¿Cómo describiríais “Living Jelly Moves” a alguien que nunca ha escuchado a Bondage?
Living Jelly Moves: El álbum de un grupo que grabó su primer disco en 12 días y que ha grabado el segundo en seis meses, que en el primer disco llevó al estudio lo que aprendieron en el directo y que en el segundo han llevado al directo lo que han aprendido en el estudio.
Mientras escuchaba “Living Jelly Moves”, multitud de grupos y artistas se paseaban por mi cabeza: David Bowie, Velvet Underground, The Byrds, Beatles, Radiohead, Primal Scream, Rolling Stone... ¿Alguna de estas bandas están entre vuestras preferidas?
Lo has clavado: todas ellos lo están. Todos ellos y muchos más. Llevamos todos muchos años escuchando mucha música y eso se ha destilado de una manera muy natural en Living Jelly Moves. En Gringo Star hicimos algo parecido a un ejercicio de estilo, aunque fue de una manera bastante inconsciente. Esto lo puedo decir ahora, con cierta perspectiva temporal. En Living Jelly Moves hemos dado rienda suelta a todos nuestras fantasías y obsesiones musicales que por una u otra razón no habían acabado de cuadrar en el primero. El primer disco fue un visto y no visto, sucedió todo tan rápido que el disco estuvo acabado antes de que nos diéramos cuenta. En cambio Living Jelly Moves ha sido un proceso largo, pero intenso. En estos seis meses nos hemos podido permitir el lujo de discutir las cosas, hasta que los cinco (incluyendo a DAX, nuestro coproductor) estábamos convencido de ellas. El resultado es un disco en el que ninguno de los cuatro se ha dejado nada por decir.
Además del pop, que es la columna vertebral de vuestro sonido, os arriesgáis con el rock, la música de baile y la psicodelia. ¿No creéis que esta mezcolanza puede despistar al público?
No lo sé, es posible que despiste a algunos. Pero a mí me gustan los discos que, siendo variados, mantengan un hilo conductor. Y un buen hilo conductor debe proporcionar algunas sorpresas. Beck o Superfurry Animal son buenos ejemplos de ello.
Vuestro primer disco, “Gringo Star”, estaba producido por Andy McPherson. ¿A qué se debe que este nuevo trabajo, prácticamente, os lo hayáis autoproducido?
Fueron una serie de circunstancias que se unieron: por un lado yo llevaba algún tiempo trabajando en el estudio con DAX, por lo que me sentía cómodo en un estudio por primera vez en mi vida. He descubierto que sólo me puedo sentir a gusto en un estudio, amenos de que sepa para qué sirven todos los botoncitos.
Por otro lado, Andy no andaba demasiado bien de salud y trabajar con nosotros no hubiera sido de ninguna ayuda para su recuperación... En el estudio somos... difíciles. También habíamos aprendido algunas lecciones de Andy, en cuanto al planteamiento del sonido, etc. Pensé que estaría bien intentar autoproducir el disco, lo que para mí sólo era realizable en los Estudios del Instante. A los demás les pareció bien la idea ya que el estudio es pequeño y agradable y DAX un tío con un par de orejas muy privilegiadas, además de ser un fiera del ProTools y un ser adorable.
Si la memoria no me falla, hace unos meses vi un documental protagonizado por vosotros mismos, en el que se hablaba del papel que juegan los teloneros. ¿Cómo surgió la oportunidad de participar en esta experiencia?
Uffff, de eso hace mucho, mucho tiempo. Se hizo para Vía Digital y fue antes de sacar Gringo Star. Nos había salido la primera oportunidad de telonear a Cranberries en el Palau Sant Jordi y se me ocurrió comentárselo a un colega que trabajaba para canal BUZZ y les encantó la idea. La verdad es que es una buena pieza. ¡Me consta que la han estado emitiendo durante los últimos tres años!
¿Estáis satisfechos con el resultado y la repercusión que alcanzó?
Bueno, a raíz de aquello alguna gente se fijó en nosotros y nunca hace daño que te vean en la tele (en espacios razonables), pero para mí es más que nada un recuerdo de un momento muy especial. Fue la primera vez que nos pusimos delante de 15.000 personas.
¿Qué lazos os unen a Pinker Tones?
Hermandad, es que cómo si fuéramos hermanos... gemelos.
Habéis compartido escenario con Ocean Colour Scene, Oasis o Teenage Funclub. ¿Os han aportado algo nuevo musical y personalmente hablando?
No ha habido grandes aportaciones que me hayan cambiado la vida. Lo que si hay es un montón de anécdotas divertidas para contar a los amigos. Un día estábamos Steve Cradock y yo bastante borrachos y casi nos ostiamos... Pero la cosa acabó bien. No han aportado nada nuevo a nuestro desarrollo, pero está muy bien fijarse en cómo hacen las cosas, por si algún día podemos permitirnos los lujos asiáticos que se permiten ellos sobre el escenario.

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